A casi 365 días del inicio de la huelga más costosa para la minería chilena, la futura negociación entre Escondida y su sindicato único de operarios por la renovación del contrato colectivo promete aún dar que hablar.

Y es que según comentan desde el sector, el escenario ha cambiado para ambas partes. Por el lado de BHP, la minera deberá afrontar en paralelo la renovación del contrato con el sindicato de Spence, que en 2009 protagonizó una huelga de 42 días, la más extensa hasta el año pasado, cuando fue superada por la huelga de 43 días de Escondida. Ambos procesos se juntarán este año.

El contrato colectivo de Spence vence a finales de año, mientras que el del sindicato N°1 de Escondida termina en julio próximo. Y el primer proceso tendrá un impacto en el segundo. “En general en todas las negociaciones colectivas de la empresa se saca en cara los resultados de la operación en su totalidad. Entonces nosotros creemos que en su momento sí va a afectar que cierren de una u otra manera la negociación de Escondida“, comenta Ronald Salcedo, presidente del sindicato de Spence, que agrupa a unos 900 operarios. “No nos interesa un acuerdo anticipado si no se toman los temas que realmente son importante para los trabajadores, entonces sabemos que es complejo porque la negociación anticipada, porque es difícil después salir de ella”, agrega Salcedo.

Fuente: El Pulso