El rabino Sergio Bergman, de los pocos ministros sin pasado empresario y sin intereses en los recursos naturales no renovables del gabinete de Mauricio Macri, tendrá que extremarse y velar que un boom de inversiones mineras no se convierta en un boomerang medioambiental, además de foco de conflictos sociales en las regiones cordilleranas donde se explota. La Barrick anunció que relanzará la mina Pascua Lama, y hay quienes especulan (el caso de la web America Economía) que uno de los grupos chinos más poderosos, Zijin Mining Group, podría interesarse en un joint venture con Barrick. En otros proyectos mineros, capitales japoneses y también chinos están pendientes de lo que suceda con la explotación argentino-chilena, sobre todo porque el repudio social a un escape de agua cianurada en la mina Veladero frenó todo, para poner en marcha el proyecto Constelación, considerado el más grande de la historia en América del Sur.