Si bien desde la CPC valoran que el foco este en la productividad, el sólo hecho de realizar estas medidas no es suficiente para crecer, ya que también se debe crear un clima de confianza.

Cuando se anunció que las seis ramas que componen la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) iban a asistir en pleno al encuentro de ministros de la OCDE donde Chile sería el país anfitrión, se pensó que esta instancia sería apropiada para estrechar los vínculos entre el Gobierno y el gran empresariado, y de esa manera seguir avanzando en recuperar la confianza y por ende mejorar el crecimiento económico. Sin embargo, poco de eso sucedió, ya que no hubo ningún panel donde ambos compartieran su visión y tampoco hubo reuniones en privado ni cenas.

Si bien el diagnóstico entre el sector privado y público sobre la importancia de la productividad para retomar la senda del crecimiento es compartido, siguen las visiones enfrentadas sobre las acciones concretas que se deben realizar para que los anuncios y medidas se puedan materializar.

En ese sentido, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés indicó al participar en uno de paneles que “a pesar de que al igual que otras economías enfrentamos un problema de bajo crecimiento y un crecimiento de la productividad más débil que en épocas anteriores, la OCDE destaca muy positivamente la agenda de productividad que tenemos. En los debates aquí se ha valorado lo que estamos haciendo para impulsar la productividad y así contribuir a potenciar el crecimiento”.

Asimismo, dijo que “sin crecimiento no se puede avanzar a mejores niveles de inclusión. Un mayor crecimiento debe llevar a puestos de trabajo de mayor calidad y mejores servicios. Tenemos que trabajar también en mejorar la confianza para generar mayor estabilidad económica, de modo de crear mejores condiciones para el crecimiento. Si estos procesos no son adecuadamente conducidos, corremos el riesgo que el descontento de la población impregne la política y se caiga en populismos”, opinó.

Valdés también advirtió, en un panel de discusión sobre perspectivas económicas, sobre las propuestas que sugieren que aumentar más el gasto fiscal en infraestructura como receta para propulsar la economía. “Hay que tener mucho cuidado con aplicar estas recetas a todos sin ver el detalle. Algunos países ya hicieron políticas fiscales y seguir en esa dirección podría incrementar sus déficits y afectar equilibrios que ya son precarios; otros, que tienen mucho espacio y pocas ganas, sí deberían hacer una expansión fiscal”, sostuvo. En ese sentido, añadió que “a nivel global si bien la política monetaria también está llegando al límite, llamó a tener cuidado con el retiro prematuro del estímulo monetario, porque ello también podría ser costoso en términos de crecimiento”.

El sector privado. El secretario general de la CPC, Fernando Alvear, puntualizó que si bien “poner el tema de productividad ha sido un gran acierto por parte del Gobierno, no basta para crecer, ya que junto a estas medidas, que son importantes, se debe crear un clima de confianza que escapan a la productividad”.

En tanto, por el lado del empresariado, el presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), Hermann von Mühlenbrock, dijo que si bien se comparte la visión sobre la productividad, “sobre Reforma Laboral no hemos hablado. Es divertido que la Reforma Laboral francesa vaya en la dirección contraria a la chilena. Saquen sus propias conclusiones de quien tiene que arreglar las cuentas”.

Mientras que el mandamás de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Ricardo Mewes, aseveró “lo que se ha escuchado acá en la OCDE es un sola cosa: preocupación por la productividad, y esto es una buena señal, pero no sabemos si esto se traducirá en medidas que mejoren el crecimiento en un corto plazo”.

Fuente: El Pulso