Ante el reciente escándalo sobre la “crisis” de CODELCO, se abre una disputa en torno al destino de esta empresa que aún concentra un tercio del total del cobre de Chile. El peligro es inminente, distintas voces de la MAFIA político-empresarial (Nueva Mayoría y Chile Vamos) se han pronunciado en torno a capitalizar y abrir un proceso de privatización gradual –y encubierta- de CODELCO. Lo que está completamente invisibilizado en el debate es que ha sido el mismo aparato burocrático estatal quien ha llevado a CODELCO al desfalco, además de la falta de una estrategia nacional de desarrollo que oriente la industria minera y la fortalezca.
El gran ausente en el debate es también el saqueo de nuestro cobre que han generado durante décadas las empresas transnacionales mineras como Angloamerican, BHB Billiton, etc. La privatización de nuestro cobre ha sido el mayor robo que se ha efectuado a nuestro país y a todos los chilenos. La capitalización de CODELCO busca profundizar aún más este fenómeno de privatización de nuestros recursos naturales y dejarlos a merced de capitales extranjeros. La solución a este problema pasa por lo público y no por lo privado.

La necesaria recuperación de nuestro cobre a través de un proyecto de nacionalización, además de la formulación de una política de fomento a la industria minera, que permita refinar y manufacturar el cobre acá en Chile; una estrategia nacional de desarrollo que revitalice la economía nacional y que sobretodo permita proveer de recursos al Estado para financiar los derechos sociales fundamentales, salud, educación y previsión.

La creación de un sistema público de pensiones, el fortalecimiento de la educación pública y una reforma estructural al sistema de salud, requiere de una inyección enorme de recursos que este Estado privatizado-burocratizado no tiene y no será capaz de administrar en función de los interés comunes de la sociedad chilena. Por ende, los recursos que genere CODELCO y las empresas privadas del cobre deben ser para beneficio de las mayorías nacionales y garantizar estos derechos fundamentales.

*Presidente de la Federación de Estudiantes del Pedagógico

Fuente: El Ciudadano