El jueves pasado, Pulso dio a conocer que la Dirección del Trabajo de Antofagasta otorgó su aprobación para que el grupo negociador de Minera Escondida iniciara un proceso de negociación con la compañía, el que busca tener los beneficios entregados al Sindicato N°1 en el marco de la negociación colectiva, de los que ellos fueron marginados tras no encontrarse sindicalizados.

Se trata de la primera autorización para un grupo negociador, por lo que el destino de las tratativas abre una serie de interrogantes aún sin respuesta por parte de la autoridad. Esto porque, en el marco de la reforma laboral, el Tribunal Constitucional dejó sin efecto la titularidad sindical, pero no se presentó ninguna ley aclaratoria, “generando un vacío respecto a la regulación de estos grupos y los procedimientos a seguir”, dice Andrés Gidi, socio de DS Abogados y lider del área laboral de la firma.

Sobre las negociaciones, Gidi agrega que, a su juicio, “tendrían que iniciar negociaciones directas que resulten en un acuerdo escrito, que por los criterios ya señalados, la actual Dirección del Trabajo registrará, sin que el grupo negociador tenga exigibilidad respecto de ninguno de los derechos y prerrogativas exclusivas de la negociación reglada”.

Posición Sindicato N° 1

Los dirigentes del Sindicato N° 1 de Minera Escondida arremetieron contra el grupo negociador que surgió en la faena minera, y que ya consiguió luz verde de la Dirección del Trabajo para iniciar diálogo con la compañía y, eventualmente, firmar un contrato colectivo que favorecería a 116 trabajadores no sindicalizados.

A través de un comunicado público, el Sindicato N°1 indicó que enviaron una consulta a la compañía para saber el estado de la situación, y aseguraron que sí la empresa decide finalmente negociar con este grupo, podría haber consecuencias complejas.

“La empresa deberá entender y sopesar sus acciones y será definitivamente ella quien tomará la decisión de abrir nuevamente esta caja de pandora de conflictos laborales entre la empresa y el sindicato, estará en juego lo escriturado en el contrato colectivo y estará en juego lo comprometido en mesa de negociación”, señaló en su comunicado el Sindicato N° 1.

“Hemos actuado de buena fe y aun pese a que estos ex socios y no sindicalizados pretendieron tiempo atrás afectar gravemente los intereses del sindicato, intentando formar un pseudo sindicato, nuestra organización siendo leal, a los principios y valores de no discriminación (…) accedió a extender los beneficios del mes a mes”, se añadió en el comunicado, aunque luego se hace una salvedad: esto no corre para los bonos conseguidos por $19 millones.

“No aceptaremos bajo ninguna modalidad que reciban parte o la totalidad de los bonos de términos de cierre o conflicto, ya que estos les corresponde por derecho legítimo a quienes estuvieron en conflicto y no a este grupo que pretende sin ningún esfuerzo y riesgo alguno recibir indignamente lo logrado con sacrificio, entrega, lealtad y por sobre todo unidad sindical”, arremetieron.

También tuvieron duras palabras para los líderes del grupo negociador. “Sus cabecillas son los mismos que tiempo atrás trataron de dividir el sindicato con la conformación fallida del sindicato N° 3, hoy descaradamente vuelven tozudamente con su óptica de sindicalismo corporativo y amarillo, declarando por diversos medios de prensa que desarrollarán una “negociación colectiva” con la empresa”, indica el comunicado.

Fuente: La Tercera/Pulso