El presidente ejecutivo de Codelco está confiado en que el Estado capitalizará a la compañía con los US$ 800 millones que solicitó. Sin este aporte, asegura que “sencillamente pasamos a otro escenario”, el que ya está evaluando y que pronto le presentará al directorio.

Con una frase, Nelson Pizarro se transformó en el personaje de la semana. “No hay plata, viejo, entiéndeme, no hay un puto peso”, dijo el martes pasado el presidente ejecutivo de Codelco al referirse a la situación de la empresa.

Una expresión que, según él mismo reconoce en esta entrevista, iba dirigida a todo el país. Y es que para el ejecutivo, Chile no entiende la coyuntura que vive la empresa minera, que el viernes informó que pese a tener números azules durante el segundo trimestre (US$ 54 millones), igual el semestre cerró con una pérdida de US$ 97 millones.

Pero la semana también estuvo marcada por el bono de US$ 400 millones que la compañía emitió en el mercado local, volviendo a elevar su endeudamiento, el que llega a US$ 14 mil millones. ¿Cuál es el límite? “El directorio lo decidirá”, responde.

Y eso no es lo único que la mesa de la estatal tendrá que decidir en las próximas semanas, pues Pizarro adelanta que está trabajando fuertemente en los escenarios que planteará respecto de mantener el actual nivel de la compañía o reducir sus operaciones. “Vamos a ir al directorio y le vamos a decir: esto es lo que pensamos. Alternativa A y alternativa B, con cuánto de capitalización y sin capitalización y ahí se verá”, señala.

Fue el personaje de la semana, ¿pensó el revuelo que iban a causar sus palabras?

Nunca. Eso fue un comentario que hice en el contexto de una presentación promovida por el Ministerio de Minería y que contó con la presencia de la ministra (Aurora Williams), Cochilco y el Instituto de Ingenieros en Minas (…). Y ahí digo: ‘Mira, no me pidan plata, porque no hay plata’. De ahí espontáneamente sale la famosa frase (del puto peso) que ha generado tanto ruido. Esa frase va dirigida al país, que tiene que entender la coyuntura en que está Codelco.

¿Cuál es esa coyuntura?

Nosotros tenemos que enfrentar la carencia de inversión a lo largo de la vida de Codelco y hoy estamos en un escenario casi al límite, donde ya no queda tiempo y no se produce el proceso inversional gigantesco. Esto es una consecuencia de haber administrado esta empresa con una visión muy corta (…), pero los esfuerzos que hemos hecho nos dan una luz de esperanza. Hemos quebrado la tendencia y estamos en números azules (el segundo trimestre). Pero este es un estado de equilibrio muy frágil, con una holgura entre el precio neto a cátodo -que incluye el costo directo más depreciación y amortización, los costos indirectos y los costos financieros netos- y el valor del momento (costo directo) que es muy estrecha. Estamos hablando de uno a dos centavos. Es decir, por cada libra de cátodo, tenemos apenas un margen de tres centavos, por eso creemos que vamos a terminar el año con un margen de tres o cuatro centavos.

¿Codelco sería más feliz sin la carga que implica la Ley Reservada del Cobre?

Desde luego que seríamos más felices. Tendríamos US$ 538 millones hoy día y con eso podríamos hacer  más proyectos.

¿Por qué ha costado que el país, el gobierno y los trabajadores entiendan la crítica situación de Codelco?

Eso es muy curioso. De hecho, he escuchado cosas como “no se preocupen, si esto es Codelco” o “no, si Codelco es muy poderoso”. En estas circunstancias, Codelco es poderoso, pero sumamente frágil. La mayoría de los shareholders no tienen esta visión de la estrechez que tiene Codelco en este momento.

¿Cree que ese mensaje finalmente quedó claro?

Al parecer sí, al menos momentáneamente. Al parecer, con la frase “no hay un peso”, la gente vio que esta realidad es verdad. Ahora tenemos que seguir trabajando, dando tranquilidad a los shareholders de esta empresa, en el sentido de que nosotros tenemos claro que este esfuerzo continúa, pero también tenemos claro que vamos a salir y que el precio del cobre y la economía nos va a permitir repuntar y volver a mostrar la potencia de poder generar recursos.

¿Cree que el gobierno también lo entiende?

No me cabe ninguna duda de que el gobierno, o por lo menos el gobierno especializado en la materia, lo entiende. Eso está absolutamente claro.

Nuevos escenarios

¿Se siente defraudado porque el gobierno no se manifieste en términos de capitalización, pese al esfuerzo que está haciendo Codelco por mejorar sus cifras?

No defraudado. Estoy preocupado. Nosotros necesitamos la capitalización. Si vamos a mantener la cartera de proyectos, y que son los que tenemos que desarrollar para asegurar 40 años más de Codelco, sin duda que necesitamos la capitalización. La capitalización es casi intransable, porque si no la tenemos, sencillamente pasamos a otro escenario.

¿Ese otro escenario lo están evaluando?

Estamos en eso. Claro que se ha puesto sobre la mesa y estamos en estos días trabajando fuertemente, y es probable que en las siguientes semanas tengamos una situación más clara al respecto.

¿Cuándo se tomará finalmente la gran decisión de si Codelco sigue igual o se tiene que achicar?

Pienso que eso será pronto. Estamos hablando de meses.

En noviembre hay junta extraordinaria, ¿ahí tiene que tomarse la decisión?

Ahí tiene que estar cortado el bacalao. Me imagino que antes (de noviembre) vamos a tener conversaciones y comisiones de trabajo con la autoridad, de manera que generemos un acuerdo, hagamos un consenso y que el gobierno corporativo de Codelco lo apruebe. Luego, eso lo vamos a plantear a la junta.

En concreto, ¿qué les va a plantear a los ministros?

La potestad final es de la junta, pero es el gobierno corporativo, es decir, el directorio, el que le encarga a la administración desarrollar un caso. Nosotros estamos haciendo eso. Vamos a ir al directorio y le vamos a decir esto es lo que pensamos. Alternativa A y alternativa B, con cuánto de capitalización y sin capitalización y ahí se verá. El gobierno corporativo tendrá que decir.

¿Qué escenario ve más factible?

Espero que podamos tener una capitalización compatible con la necesidad de generar el máximo de recursos para el Estado en las condiciones que estamos enfrentando y que está enfrentando el país, pero tiene que haber capitalización, tiene que haber un monto.

¿Tienen que ser US$ 800 millones o puede ser más bajo?

No lo sé. Nosotros esperamos que sea lo que corresponde.

Proyectos prioritarios

En la conferencia del viernes habló de tres proyectos, ¿esos son los estrictamente necesarios?

Los proyectos top son Chuqui Subterránea, Traspaso Andina y, en un siguiente nivel, no muy distinto, el Nuevo Nivel Mina de El Teniente. Este último no está aún con la madurez para pisar el acelerador a fondo, pero hemos avanzado mucho. Estamos claros que ese proyecto va a ir y que irá en su momento. Su momento está definiéndose.

¿Qué pasa con el resto?

El proyecto que tiene que competir y muy fuerte es Radomiro Tomic Sulfuros. A mi juicio, la expansión de Andina también es un proyecto muy potente, a un ritmo distinto al 244, eso está claro. Pero ahora hay una alternativa que satisface muy bien las condiciones de borde que tiene Andina, que son las socioambientales: glaciares, caminos y comunidad.

Viendo ese nuevo escenario, hay una necesidad de capital más bajo.

Hemos hecho un trabajo en ese sentido. Hemos ajustado y diferido los proyectos.

¿Cuántos recursos son estrictamente necesarios?

Eso se lo tengo que informar al directorio. Pero los fijos serían Chuqui, Traspaso Andina y avanzar en Nuevo Nivel Mina. Luego, hacer las ingenierías para la expansión de Andina y para Rajo Inca. Tenemos minería, tenemos cómo desarrollar esta gran empresa, lo que hay que hacer es sacarle punta al lápiz.

¿Por eso está confiado en que tendrá capitalización?

Estoy confiado, vamos a tener capitalización. Tenemos que tenerla, si no la cosa es distinta.

¿Qué va a pasar con la producción, sólo se mantendrá?

Nos vamos a mantener en 1,7 millones por lo menos hasta 2020.

Endeudamiento

Con la colocación del nuevo bono (US$ 400 millones) explicaron que por haber elegido el mercado local se genera un ahorro de US$ 2 millones al año en el gasto financiero. ¿Qué tan deteriorado está ese nivel de gasto?

Obviamente, hay un deterioro si hoy el nivel de deuda de Codelco está del orden de los US$ 14 mil millones.

¿Codelco es una de las empresas más endeudadas?

No, para nada, tenemos una clasificación A+. Hay muchas otras. El problema es en la relación entre el nivel de deuda y el Ebitda; hay muchas otras empresas que están en situaciones similares. Ahora, a nosotros nos protege el paraguas del Estado de Chile, porque el mercado financiero considera que Codelco es un producto estratégico del país.

¿Cuál es el tope para seguir endeudándose?

El endeudamiento tiene un tope y es el directorio el que tiene que decidir cuál es. Depende del Ebitda, porque si generamos mucho Ebitda, eso da espacio para aumentar la deuda. También puede ser que el precio del cobre suba nuevamente o que se vuelva a desacoplar el precio del cobre con el dólar.

Fuente: La Tercera