En el mercado interpretan que esto es una señal del empresario chileno para que los interesados en entrar a SQM negocien con él en medio de la venta del co-control que está realizando PCS.

El jueves y viernes de la semana pasada, la sociedad Pampa Calichera -firma cascada ligada a Julio Ponce Lerou- compró, en dos transacciones bursátiles, un total de US$ 39,4 millones de acciones serie B de la minera, con lo que esta sociedad pasó de tener un 19,72% de la compañía al cierre de 2017 a 20,03% en la actualidad.

“Con esto Ponce está mostrando que no entregará tan fácil las llaves de SQM”, indica un conocedor de la compañía, quien interpreta que “la señal que está dando Julio Ponce es decirles a los que están negociando que comprar el 32% del total de SQM que está vendiendo la canadiense PCS es ‘conversen conmigo’ también”. El ex presidente de SQM tiene más del 50% de las acciones serie A de la firma, que da derecho a escoger a tres de siete directores de la compañía.

¿Por qué sería un golpe a la mesa si está comprando acciones serie B (solo con derecho económico) y no A?

En la industria responden que el gran riesgo para las empresas que adquieran la porción de PCS en SQM -por la que compiten la anglo-australiana Rio Tinto y las chinas GSR, Tianqi, Sichuan Fulin Industrial Group y Gangfeng Lithium, revelan altas fuentes- es que alguna de ellas compren el paquete a PCS y crean que son controladores. Y que luego Ponce les anuncie que les vendió una mitad a los otros interesados, que supuestamente habían quedado en el camino, y que estos últimos terminen controlando la empresa.

Entender a Julio Ponce Lerou

Las mismas fuentes consultadas coinciden en que “la única forma de mitigar el riesgo es entender qué quiere hacer Ponce. Ahora, dado que ningún interesado ha querido negociar con él últimamente, con estas compras de Pampa Calichera él está golpeando la mesa o mandando señales para que conversen con él, porque él tiene la sartén por el mango”, insisten.

Por otro lado, es importante recalcar que el giro de Pampa Calichera como sociedad de inversión implica comprar acciones. La caída de 19,6% de los papeles de SQM en lo que va del año hace a los títulos atractivos, atendiendo a que, según un amplio consenso de los analistas del mercado, los fundamentos para los fertilizantes y, en especial, para el mercado del litio para SQM eson auspiciosos, dado que cerró un nuevo acuerdo con Corfo que le permitirá aumentar su producción a bajo costo, con lo que consolidaría su posición de liderazgo en el mercado global del litio.

Hay quienes consideran que, con las recientes adquisiciones bursátiles de Calichera, “Ponce está comprando barato para después vender más caro al momento de salirse de la propiedad, enajenando acciones serie A y B”. Otros apuestan a que “está tratando de acaparar más acciones para tener un director nuevo en la serie B, lo que le aseguraría el control”.

A diferencia del reciente vicepresidente de la Corfo, Eduardo Bitran, quien denunció ante la Fiscalía Nacional Económica (FNE) una posible operación de concentración del mercado del litio si es que la china Tianqi comprara la porción de PCS en SQM, hay ejecutivos que consignan que el nuevo gobierno de Piñera no quiere ponerle trabas políticas a los chinos para que puedan entrar a la propiedad de la minera nacional, e incluso que puedan llegar a obtener el control. En ese sentido, con estos movimientos, Ponce se está adelantando a una posible nueva guerra por el control de SQM, como ya la vivió con PCS en el pasado, que le costó endeudarse por más de US$ 250 millones.

Fuente: El Mercurio