La estatal redefinió los montos de inversión de sus dos iniciativas principales: Chuquicamata Subterránea y Nuevo Nivel Mina El Teniente. El primero, ahora demandará una inversión de US$ 5.500 millones, mientras que la iniciativa ubicada en la VI Región requeriría otros US$ 5 mil millones.

US$ 10.500 millones es la cifra de inversión que demandará, de acuerdo con el último cálculo, los dos principales proyectos estructurales de Codelco: Chuquicamata Subterránea y Nuevo Nivel Mina El Teniente (NNM). Esto, según el plan de inversiones actualizado que la minera ingresó para su evaluación a la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), organismo encargado de fiscalizar a la estatal.

Consultado al respecto, Codelco informó que en el caso de Chuquicamata Subterráneo, el costo total estimado pasó de los US$3.500 millones proyectados en 2014, a unos US$5.500 millones. Mientras que los requerimientos de inversión de Nuevo Nivel Mina El Teniente (NNM), se incrementaron a alrededor de US$ 5.000 millones, desde los US$ 3 mil millones que consideró en 2011 la aprobación del proyecto de inversión (API).

Lo anterior, significa que el total de inversión agregada requerida para ambas iniciativas subió 62% frente a los planes originales.

Los proyectos

El objetivo de Chuquicamata Subterránea busca expandir la vida útil de la división por otros 40 años, mediante la transformación de la mina a rajo abierto a una operación subterránea. Esto, le permitirá explotar cerca de 1.760 millones de toneladas de reservas de mineral de cobre y molibdeno, que representan más del 60% de lo generado en los últimos 100 años, quedando todavía un 60% de recursos por explotar para otros 50 años.

“Un componente relevante del valor del proyecto es el imprescindible proceso de transformación de la división, que incluye cambios profundos en procesos y prácticas de operación y mantenimiento, así como el egreso, reconversión y renovación de una parte relevante de la dotación, sin lo cual el proyecto no sería viable”, dijo Codelco.

En esa línea, la estatal explicó que la aprobación de esta iniciativa se generó justo en momentos en que la industria enfrentó la escalada de costos y detalló que para mitigar ese impacto debió optimizar su diseño una vez iniciada la construcción, así como también, realizar una renegociación de los contratos principales.

“El costo total estimado del proyecto pasaría de US$3.500 a US$ 5.500 millones, de los cuales US$1.300 millones (65%) corresponden al efecto de un mayor precio de los insumos y contratos, fenómeno que sufrió toda la industria. Lo restante, obedece principalmente a los esfuerzos realizados para asegurar la necesaria fecha de inicio de la operación en 2019. La rentabilidad del proyecto es superior al 10%”, aseguró la estatal.

Respecto a NNM recordó que la iniciativa permitirá acceder a niveles más profundos, que harán que la división pueda continuar el tratamiento de 137 mil toneladas por día de mineral por más de 50 años y especificó que el aumento de la inversión en este caso, tuvo que ver con que durante la construcción, el proyecto ha enfrentado “serios problemas geomecánicos, con estallidos de roca que impedían resguardar apropiadamente la seguridad de las personas” y que implicaron la paralización por más de un año de las obras subterráneas en las áreas involucradas, cosa que a esta fecha ya fue superada, a través de innovaciones relacionadas con hidrofracturación, robotización y con una estrategia de explotación que adelanta la explotación.

“El monto de inversión de esta nueva estrategia, que incluye los sectores acompañantes, llega a los US$ 5.000 millones aproximados, de los cuales US$1.050 millones responden al ajuste del diseño y mayor plazo de construcción derivado de las condiciones geomecánicas; y cerca de US$600 millones al alza de los precios. La rentabilidad de este proyecto es cercana al 10%”, remató.

Fuente: Pulso