El cobre sigue ganando terreno en el mercado internacional, empujando al dólar-peso a la baja. En la sesión del lunes, el metal rojo llegó hasta los US$3,0655 por libra en Comex, en Estados Unidos, mientras que el tipo de cambio local retrocedió hasta los $628,5, ubicándose por debajo de los $630 por primera vez desde principios de junio de 2015.

La impresionante escalada que ha mostrado el metal rojo en el último tiempo lo ha ubicado como el commodity que más ha subido en lo que va de agosto. Este impulso vio su origen en cifras que reflejaban un mayor dinamismo en la economía de China -principal consumidor del metal industrial-, y se ha visto apoyado por una debilidad internacional del dólar.

La moneda referente ha tenido un período duro recientemente. Mientras los oficiales de la Reserva Federal de EEUU no dan señales de que la normalización de la política monetaria se va a poner más agresiva y las cifras de inflación se mantienen débiles, hay poca expectativa de que los tipos de referencia van a subir muy pronto. Esto ha impactado al dólar en el plano global. Ayer, el Dollar Index -que mide los vaivenes de la divisa referente frente a una canasta de seis monedas internacionales- retrocedió hasta su menor valor desde enero de 2015, luego de acumular una baja de 1,14% en dos días.

De todos modos, el aumento en el precio del cobre “ha estado detrás del mayor valor del peso”, señaló BCI Estudios en la última versión de su Informe Cambiario.

Tanto los futuros del metal rojo como los inventarios sugieren que el precio del commodity se mantendrá en niveles altos. Los contratos a diciembre de este año están transando en US$3,0895 por libra mientras que los futuros al cierre de 2018 transan en US$3,1345 por libra. Las posiciones largas también soportan una expectativa de que el metal no perderá su nivel actual: los contratos a julio de 2022 alcanzaron ayer los US$3,1525 por libra.

Por su parte, una caída sostenida de las existencias de cobre en la Bolsa de Metales de Londres reflejan una demanda saludable. Los inventarios acumulan 17 jornadas consecutivas de contracción, ubicándose en el nivel de las 240.825 toneladas métricas y marcando una baja de 20% en ese periodo.

Sin embargo, este auge no perdurará, explica BCI: “Una moderación en el crecimiento económico de China hacia el segundo semestre”, señaló la firma, hará caer el precio hasta los US$2,8/lb a diciembre y a US$3/lb a 2018.

Según cifras de la probabilidad implícita en opciones, agregó, la probabilidad de que el dólar se mantenga bajo $630 en los próximos tres meses es de 30%, mientras que la probabilidad de que supere los $650 alcanza también el 30%.

De todos modos, BCI estima que el tipo de cambio cerrará 2017 en $650 y 2018 en $640.

El mercado en general también apunta a una recuperación del tipo de cambio, aunque han bajado sus estimaciones. En comparación con la primera quincena de este mes, la media de los target a tres meses de la última Encuesta de Operadores Financieros marcó una baja de $655 a $645, mientras que el pronóstico para el cierre de este año cayó de $655 a $650.

Fuente: El Pulso